Ayer fue el día mundial contra el cáncer. Poco me gustan a mí estos días mundiales; parece como si sólo existiera en este día o en esta semana el cáncer, que el resto del año no fallecen ni sufren las personas que lo padecen y sus familiares. Y es que esta enfermedad no sólo afecta a los pacientes; afecta a todo el mundo.

Considero que estos días mundiales son buenos para una cosa: para recordarnos que existen. Es una oportunidad fantástica que tenemos los profesionales sanitarios y divulgadores de explicar qué es cada una de estas patologías, sin falsos mitos ni leyendas, con datos de verdad, es decir, haciendo ciencia.

Me gustaría empezar este post explicando qué es el cáncer. Hay muchas personas que confunden cáncer con tumor, y no, no es lo mismo. Un tumor es un crecimiento del número de células en una parte de nuestro cuerpo. Estos tumores pueden ser de dos tipos: benignos y malignos. Parece que nos olvidamos de los benignos, pero existen; de hecho son la mayoría de los tumores que nos encontramos. Un tumor benigno es una masa anormal de células que no tiene la capacidad de invadir otros tejidos. Sus células están muy diferenciadas, es decir, se parecen mucho a la célula de la que nace. Este parecido y su comportamiento no tan agresivo hacen que tengan un buen pronóstico. Simplemente con quitarlos mediante cirugía o radioterapia es suficiente; incluso en algunos casos si no dan síntomas no se extirpan.

Por tanto, y como primera idea que quiero que tengamos en este post, es que tumor no es igual a cáncer

Una vez definido tumor, pasemos ahora a hablar de cáncer. El cáncer no es más que ese tumor, ese grupo de células que han crecido de una forma anómala, que SÍ tiene la capacidad de invadir otros tejidos. Estas células además, se parecen más bien poco a las células originales, lo que les da un comportamiento más agresivo. Y aquí aparece otro concepto que hace nos tiemblen las piernas, y es el concepto de metástasis. La metástasis es cuando una de esas células cancerígenas, una de esas células anómalas, es capaz y ha invadido otro tejido; es decir, aparece, por ejemplo, aparece en el pulmón una célula que debería estar en la mama.

El cáncer no da síntomas inicialmente. Es una enfermedad que no se manifiesta hasta que no llegamos a sus estadios finales. Pueden aparecer síntomas derivados del crecimiento de estas células, como por ejemplo dolor de cabeza no controlado por la analgesia y que despierte por la noche; o la aparición de sangre en las heces o en el esputo. Todos estos síntomas son pueden indicar invasión. Obviamente no siempre que aparece ésto significa que tengamos cáncer. Siempre lo he dicho y siempre lo diré: un síntoma no vale nada si no lo relacionamos con todo el paciente. Los síntomas en las fases finales de la enfermedad son el dolor, la pérdida de peso, la fiebre mantenida y un estado de cansancio, una astenia permanente.

¿Cómo podemos luchar contra el cáncer? Lo principal, la primera medida a tomar, es la prevención; es donde más dinero se está invirtiendo. Y mucha de esa prevención la podemos hacer cualquiera de nosotros, no hace falta ir al médico. ¿Qué medidas son esas? Evitar el fumar, el alcohol, una buena alimentación… resumiendo en una frase: tener unos buenos estilos de vida. Algunos me dirán que con eso no basta, que aunque lleven una vida saludable puede aparecer cáncer. No lo voy a negar, pero la probabilidad es menor. En medicina, como en la vida, la mayoría de las cosas que nos suceden se deben a probabilidad. Es más fácil que te toque la lotería si juegas veinte números; pues con el cáncer pasa igual, es más probable que lo padezcas si llevas unos malos hábitos de vida.

¿Y si lo tengo? Mucha gente tiene miedo no sólo a tenerlo, sino al tratamiento del mismo. La gente ve con muy malos ojos la quimioterapia. Seguramente es debido a los muchos efectos secundarios que tiene esta terapia. Sin embargo, gracias a la investigación en la genómica del cáncer, los tratamientos son cada vez más específicos y van mucho más dirigidos a afectar al tumor, no como los tratamientos antiguos que no discriminaban células buenas de células malignas. La inmunoterapia también está adquiriendo mayor peso, ya que parece fundamental la respuesta inmune en el tratamiento del cáncer.

Resumiendo, el cáncer, que no es lo mismo que tumor, es un crecimiento anómalo de células que tienen la capacidad de invadir otros tejidos y no da síntomas hasta las fases finales de la enfermedad, por lo que la prevención, el tener un buen estilo de vida, es fundamental para la salud.

Pero no quiero acabar este post sin olvidarme de vosotros, de todos aquellos que han vivido el cáncer en primera o en tercera persona. Yo lo he vivido de refilón, y puedo imaginarme cómo os sentís. La sociedad parece que os olvida durante todo el año salvo esta semana. Pero yo no os olvido en todo el año. Para mí sois un ejemplo a seguir, sois una fuente de inspiración. Cuando todo parece perdido, aparecéis vosotros con una mirada, con una sonrisa; y hacéis que me sienta bien, me dais ánimos, sobre todo tú desde donde estés. Para mí no sois pacientes ni familiares; sois personas, sois mis héroes.

Anuncios