Querido futuro MIR, EIR, PIR… enhorabuena. ¡Lo has conseguido!

Escribo este post en domingo porque sé que es vuestro día libre. No sé si os lo habrán dado libre en vuestro planning, pero yo os aconsejo que despejéis la mente y os relajéis. Los nervios y el estar descansado os pueden dar o restar más netas de las que os imagináis.

Mi MIR lo hice yo en la primera semana de febrero, es decir, hace un año todavía seguía encerrado en la biblioteca, sumergido en un mundo de manuales, bolígrafos, subrayadotes y simulacros… ese fue y ha sido vuestro día a día desde que empezasteis allá por finales de junio. Desde entonces vuestra vida solo ha girado en torno al 28 de enero. Nada más; no os importaba lo que sucedía fuera, sólo el obtener más netas o el comprender bien la estadística os sacaba una sonrisa.

A menos de una semana del examen te aconsejo lo siguiente: respira hondo y tranquilo; no vas a saber más de lo que ya sabes, da el 100% de ti, pero no te agobies. Ya lo has hecho, ya lo has conseguido.

No te agobies por lo siguiente: ¿y si no logro la puntuación que yo me esperaba? ¿Y si no logro la plaza que yo quiero? A mí me paso eso. Saqué menos puntuación de la que me hubiera gustado, no conseguí esa plaza tan ansiada para mí en Oncología Médica. ¿He fracasado? Cuando miré mi nota lo pensé. Pensé que era la persona más fracasada del mundo; fueron unas semanas muy duras para mí, unas semanas en la que había perdido la confianza en mi mismo. Pero al final escogí Medicina de Familia. Al principio con dudas, no sabía si me iba a gustar a pesar de haber tenido una muy buena experiencia en la carrera; ahora echo la vista atrás y me doy cuenta que acerté completamente, que ese berrinche no era para eso.

No pienses en la plaza que quieras; no pienses en el especialista que quieres ser. Piensa en el tipo de médico que quieres llegar a ser, piensa en la persona que quieres convertirte. Si crees en ese proyecto de persona, dará igual la plaza que cojas: siempre seras feliz.

Te deseo lo mejor y muchísima suerte en el examen. Has llegado muy lejos, siéntete orgulloso de tí mismo. Lo has logrado. Ahora empieza lo bueno, ahora empiezas a ser médico, un médico de verdad, no un médico que resuelve preguntas tipo test; un médico que diagnostica enfermedades de verdad, un médico que ayuda a personas de verdad

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