Segunda semana corriendo. ¿Qué tal lo lleváis? Ya vamos aumentando la distancia e intensidad de los entrenos. Y eso nuestro cuerpo lo puede notar.

Hoy os voy a hablar de una lesión muy frecuente en corredores- yo la tengo- y es la fascitis plantar. Consiste en la inflamación de la fascia plantar, la estructura que conecta el calcáneo (uno de los huesos localizados en el talón) hasta los dedos, teniendo una función biomecánica importantísima, ya que conecta estas dos estructuras, creando el arco de la planta del pie; además permite la absorción del impacto en la planta.

Existen múltiples causas de aparición de esta enfermedad, como son el aumento de actividad física, una mala pisada, el tener un pie cavo… Para evitar su aparición por eso se recomienda empezar a realizar ejercicio poco a poco. Otra de las causas frecuentes de la aparición de esta enfermedad es una mala sujección de las zapatillas. Por esto es importante lo que hablábamos en el primer post: no hay que escatimar en zapatillas.

Los síntomas de esta lesión son diversos pero fundamentalmente es la aparición de dolor en la parte anterior del talón en la planta del pie. Este dolor aparece a primera hora de la mañana, cuando nos levantamos, y tras los entrenamientos. Es curioso pero esta lesión no aparece mientras corremos, pero tras el cual duele, y mucho.

¿Cómo lo tratamos? Yo sufro esta dolencia y los que me trataron me recomendaron tres pautas:

  1. Estiramientos de la fascia tras los entrenamientos. Cuanto más estiremos, mayor descomprensión de la zona plantar y, por tanto, menor dolor.
  2. Hielo. Pero no una bolsa de hielo y ya, no. Hay que rellenar una botella de agua y congelarla e ir deslizándola por toda la planta del pie. Se debería mantener unos 10-15 minutos rodando la botella por nuestra planta. Esta técnica de recuperación es muy recomendable.
  3. Fisioterapia. No os voy a mentir, la fisioterapia de la fascitis es dolorosísima. Puede que mi umbral del dolor sea muy bajo, pero sí que me han comentado fisioterapeutas y rehabilitadores que es muy dolorosa. Pero es mano de santo.

Lo dicho. La fascitis plantar es una lesión muy frecuente en deportistas y, aunque no sea grave, es terriblemente molesta y se puede cronificar. Para evitarla lo que debemos hacer es lo siguiente: empezar poco a poco con el deporte, tener un calzado adecuado y realizar sesiones de fisioterapia.

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