Hablamos de la telemedicina constantemente, aquí y en otros blogs, pero ¿realmente sabemos lo que es?

Telemedicina es, acorde a la definición dada por la OMS en el año 1988, “como la distribución de servicios de salud en la que la distancia es un factor crítico, donde los profesionales de la salud usan información y tecnología de comunicaciones para el intercambio de información válida para el diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades, investigación y evaluación, y para la educación continuada”. Yo tengo otra, sacada de mi propia experiencia y percepción: la telemedicina no es mas que el aprovechamiento de las nuevas tecnologías para la practica de la medicina, haciendo que el paciente no esté necesariamente presente en la consulta para ejercer una atención médica. Para mi telemedicina no es simplemente tener una consulta por Skype o hablar con tus pacientes a través del Whatsapp; es también contestar a comentarios en redes sociales; es escribir un blog donde hables de tal enfermedad y ofrezcas soluciones y terapias para dicha enfermedad.

El primer ejemplo que recuerdo yo de telemedicna fue en la serie House. En un capítulo de esta serie una científica afincada en el polo sur tiene un problema y es capaz de contactar con House gracias a una videollamada. Desde su despacho, House es capaz de diagnosticar y tratar a la paciente. Aunque nos parezca ciencia-ficción, este caso puede ser perfectamente real. Los ejércitos, incluidos el de nuestro país, utilizan este tipo de práctica asistencial para ejercer la medicina en zonas de difícil acceso sanitario, como son los conflictos armados o en zonas de ultramar. Gracias a la implantación de internet, podemos realizar placas y análisis de sangre y orina (si tienen laboratorio los lugares) y luego mandar esa información a un hospital, donde un médico o un servicio a miles de kilómetros de distancia, puede leer esta información y ejercer una atención.

La aplicación de este tipo de tecnología en población civil estaría enfocada a poblaciones aisladas donde el hospital más se localice a horas del lugar, o poblaciones que, por problemas de salud, no puedan movilizarse fuera de su hogar.

Esta tecnología o nueva forma de hacer medicina, más que futuro, es presente. Por eso me parece de vital importancia formar a los profesionales sanitarios en este tipo de tecnologías. Prefiero que los pacientes acudan a la consulta o que nosotros vayamos a los domicilios, como al principio de la práctica médica; pero entiendo que en el futuro, por no decir presente, aumentará la demanda de consultas que pueden ser perfectamente solucionadas a través de una consulta online. No debemos de cerrarnos sólo en nuestra consulta. Ya lo he dicho más veces; el concepto de consulta de cuatro paredes va a desaparecer o está desapareciendo. Debemos de estar formados, no sólo en medicina, sino también en comunicación y uso de plataformas digitales.

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