Es algo constante en nuestro trabajo. Tienes un paciente citado en consulta que acude porque ha estado ingresado o ha acudido a urgencias tal día y por tal enfermedad. Él te entrega el informe de alta para que lo leas y sepas lo que ha pasado; y al menos en mi hospital, para que le des las recetas.

En todos estos informes que le damos a los pacientes (yo incluido puesto que también trabajo en urgencias) existe una frase común: control por su Medico de Atención Primaria.

¿Y esta mal hecha? ¿No debe haber un control por parte de su MAP después de haber sufrido un incidente que haya requerido atención hospitalaria? Claro que sí. Pero cuando algunos pacientes llegan a la consulta tras un incidente de estas características, me surge la siguiente duda: ¿qué tengo que controlar? ¿Si el dolor en zona lumbar va remitiendo tras los antiinflamatorios y otras medidas? ¿O tengo que hacer una analitica de control para ver como está la creatinina?

Estas dudas existen y son reales. Muchas veces, en pacientes tan pluripatológicos y demandantes, no sabes realmente que hay controlar; o mejor dicho, no sabes lo que el médico que ha atendido a tu paciente quieres que controles. Esto se debe a una falta de coordinación entre los hospitales y los centros de salud. Deberían de funcionar todo como un ente común; los dos son parte del sistema nacional de salud y los dos tienen un mismo objetivo: la atención sanitaria de la población. Sin embargo, son dos mundos totalmente distintos; no solo por lo que se hacen en los dos lugares, sino en todo; empezando porque, salvo que te metas en un programa informático especifico, no aparecen la historia del paciente en atención primaria. ¿No es lógico utilizar el mismo programa? ¿No es lógico que, tanto el medico que trabaja en el hospital como el médico de Atención Primaria, puedan ver de una forma rápida y sencilla, lo que escriben de su paciente?

Es cierto que últimamente están apareciendo proyectos para mejorar esta coordinación entre hospitales y Atención Primaria, de lo que hablaremos en un futuro post. Pero esto es la excepción, siendo la norma general que Atención Primaria trabaje por su lado y los hospitales trabajen por otro. Lo único que consigue esta división, esta incoordinación, es que nuestros pacientes se vean afectados y, al final, no les demos la mejor atención posible, que es la que merecen.

Anuncios