No quiero ser pesado, pero lo voy a ser. No hemos parado de hablar aquí del uso de redes sociales tanto para el médico como para los pacientes, pero nunca sobre su uso. Ha llegado la hora.

Hace relativamente poco se celebró en el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid se celebraron las “Jornadas sobre Medicina y Redes Sociales #MeDiMad”. Una pena que no pudiera acudir a estas jornadas porque se hablaron de temas muy actuales y útiles, como las “interconsultas por whatsapp”, “desestigmando al bloguero freak”, etc…Pero la charla “Las consecuencias que tiene el uso de la libertad de expresión a través de las redes sociales” generó un contenido útil, tanto para médicos como para estudiantes de medicina: un decálogo.

Es cierto que el ICOMEM ya había prestado atención al uso de redes sociales para profesionales médicos con el “Manual de Estilo para Médicos y Estudiantes de Medicina Sobre el Buen Uso de Redes Sociales”. Es un manual que recomiendo a todo el mundo interesado en medicina y redes sociales, ya que explica de forma muy sencilla cómo aplicar nuestro código deontológico en un mundo en el que la confidencialidad y el secreto profesional no es tan difícil de vulnerar. Por cierto, gran portada de Mónica Lalanda que ejemplifica que debemos de actuar de médicos en las redes aunque no llevemos la bata puesta en ellas.

Hay que dar un aplauso al ICOMEM por llevar abordando este tema desde hace tiempo porque, realmente, nadie nos ha enseñado a hacer de médicos en redes sociales. El aprender a comunicarse es una asignatura que se va implantando poco a poco en las facultades, pero para los que ya hemos pasado época tenemos que ser autodidactas e ir aprendiendo de la experiencia que vayamos teniendo. Por eso es de agradecer que nuestro colegio de médicos realice este decálogo, porque si ya nos comunicamos mal en algo que llevamos haciendo toda la vida como es el lenguaje hablado, imaginaron cómo lo haremos en las redes sociales.

El decálogo no sólo abarca el uso de redes sociales; incluye el uso e nuevas tecnologías, como Google; o cómo debemos leer la información encontrada en internet. Siempre con espíritu crítico y altruista, porque nuestro último fin es la ayuda al paciente y debemos de utilizar todos los recursos disponibles para conseguir nuestro fin.

Sin más dilación, os dejo aquí el decálogo. Espero que os sea tan útil como lo es para mí:

  1. Google es un potente aliado en la relación médico-paciente. Los profesionales debemos de generar contenidos de calidad y fiables para que los pacientes tenga acceso a información de calidad.
  2. Las redes sociales no sólo nos unen más de lo que nos separan, sino que además nos permiten conocernos a nosotros mismos como personas.
  3. Si llegamos a más personas ayudamos más. No somos frikis, somos altruistas.
  4. En las redes sociales es necesario el respeto, la armonía y la educación. Debemos dirimir los problemas en privado.
  5. Twitter es público. Piensa en lo que vas a decir antes de enviar. Ten en cuenta que puede tener consecuencias.
  6. La Medicina 2.0 nos permite aprender y enseñar de forma más cómoda y accesible. Pero hay que discernir entre los recursos de calidad y emplearnos para nuestra formación.
  7. Interconsulta por Whatsapp sí, pero con precaución. Hay que hacerlo cuando sea necesario, por una app y dispositivos seguros y siempre respetando el secreto médico compartido.
  8. El conocimiento médico se multiplica continuamente y es inabarcable. El big data y la inteligencia artificial van a revolucionar la práctica de la Medicina y debemos involucrarnos en esa revolución.
  9. Las injurias, la calumnias y el derecho de los pacientes son los límites que el médico debe tener en cuenta a la hora de expresarse en redes sociales.
  10. Las redes sociales dejan una huella imborrable en internet. Necesitamos un espíritu muy crítico para valorar el contenido de internet.
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